
Wilfred (Australia, 2007-2010)
(No confundir con el remake de FX protagonizado por Elijah Wood).
Todo empezó con un cortometraje de 2002 escrito y actuado por Jason Gann y Adam Zwar. Ganó varios premios en festivales australianos y, gracias a esa recepción, se encargó la serie que se estrenó en 2007 (2 temporadas, 16 episodios y el cortometraje es la primera mitad del capítulo 1 de la temporada 1). Los propios Gann y Zwar siguen con sus papeles.
En 2011 FX lanzó la versión norteamericana con Elijah Wood; el mismo Jason Gann siguió en el papel de Wilfred, como embajador de la idea original.
¿Por qué la australiana merece ser visita?
- Humor más crudo. Aquí nadie explica por qué Adam ve a Wilfred como un hombre disfrazado; el hecho se acepta y el guion se lanza directo al choque de egos. El remake dedica buena parte del piloto a justificar el “delirio” y adopta un tono psicológico.
- Mala leche sin disculpas. El Wilfred australiano chantajea, miente y arrastra a Adam a planes ruines; la comedia se apoya en insultos, cerveza tibia y suburbios de Melbourne. Es un tipo de ironía que, fuera de Australia, puede resultar áspera.
- Dos creadores frente a su criatura. Gann y Zwar no solo actúan; son la mente detrás del concepto, lo que dota a la serie de coherencia interna: el perro siempre va un paso delante del pobre Adam y disfruta destrozar cualquier atisbo de dignidad.
El resultado es brutal y, al mismo tiempo, liberador: la historia no pretende ofrecer redención ni terapia; se limita a mostrar cómo el “subconsciente canino” empuja al protagonista a su lado más patético… y, a veces, le resuelve la vida.
Descubrir (o redescubrir) esta versión obliga a volver a la de 2011 para valorar cuánto se domesticó la premisa en Estados Unidos. Personalmente, la energía salvaje de la original me divirtió mucho más, la versión americana se toma muy en serio a sí misma como comedia negra, es genial, pero es otra cosa.
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